Estoy un poco enferma, no sé muy bien de qué (de la mente dirían por ahí).
Siento que vengo cayendo hace rato, pero aún no me azoto contra el suelo.
No puedo explicar lo que se siente al ir cayendo tan lento -¿o tan rápido?- ni velocidades distingo, solo sé que hay un replay infinito al mismo disco. Ese disco que no me recuerda a nadie, o por lo menos a nadie más que a mi.
Experimentar cuánto tiempo puedo estar sobre la cama sin moverme ya perdió la gracia.
No quiero mucho solo un poco de voluntad, un poco no más.
Ah, y algo para la mente.
Tendencia que con base a la suerte se alcanza de encontrar cosas invaluables fortuitamente…
Cuáticore
Hoy quería hablar de un montón de cosas, entre esas cosas era de las fijaciones orales que tengo y de cómo lo relaciono con un montón de otras cosas... incluso con el hecho de que nunca me hayan amamantado y hasta con la excesiva sensibilidad de mi paladar.
Pero es cuático, pienso en la eventualidad de que alguien lea esto y me da lata.
Aunque ese sea el sentido inicial -que alguien (quién sea) lo lea- porque se puede ser muy ninja, pero ¿de qué sirve comerse al guashito mas inteligente de la facultad si no se lo podís contar a nadie?
Aunque ese sea el sentido inicial -que alguien (quién sea) lo lea- porque se puede ser muy ninja, pero ¿de qué sirve comerse al guashito mas inteligente de la facultad si no se lo podís contar a nadie?
Eso no más. Chao.
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Niqiconkú
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