Sé que se terminó

Y que nunca verdaderamente comenzó
pero en mi corazón fue tan real
y tu inclusive me hablaste y dijiste:
"Si eres tan gracioso ¿entonces por qué estás solo esta noche?"
"Y si eres tan inteligente ¿entonces por qué estás solo esta noche?"
"Y si eres tan entretenido ¿entonces por qué estás solo esta noche?"
" Y si eres tan apuesto ¿entonces por qué duermes solo esta noche?"

Yo sé... porque hoy es como cualquier otra noche, es por eso que estás solo esta noche con tus triunfos y tus encantos, mientras ellos están en brazos de otros...


Aún puedo huir, lo he hecho siempre. Una ventana, un salto y correr lo más que pueda, así tendría un día más. ¿Y para qué? estoy cansada, harta, hastiada a más no poder de huir siempre, de no enfrentarme a nada y dejar que otros elijan por mi.
Soy cobarde, y lo sé, mi vida ha sido desde que recuerdo un continuo devenir entre la huida y la cobardía de no atreverme jamás a luchar por mi, ni por nadie.

Aprendí a ser casi invisible y a correr cuando fuese necesario.

Diógenes

He acumulado objetos a través de los años, como pequeños fragmentos seleccionados del tiempo.
Conservaré todo aquello que me permita avanzar, que no me deje esa sensación de que todo tiempo pasado fue mejor.

98200000973

Hace rato no sentía ésta pena, esa que te hace llorar en público, que por más que te seques los ojos, las lágrimas se te salen por la nariz, de esa que te hace esconder la mirada porque llega a dar vergüenza sentir tanta y que se te note.

A veces siento que me equivoqué de carrera, que no sirvo para que la vida o la salud de otra persona -en parte- dependa de mi, que nunca voy aprender a poner la barrera entre sus problemas y los míos. Porque algo se me muere un poco cuando veo exámenes que muestran como la gente se va muriendo de a poco, como un abuelo sufre repetidas infecciones o incluso que una niña de 16 años esté embarazada.

Hoy a la muestra 973 se le diagnosticó una bacteria A, con sospechas de una bacteria B, se estudió como presunta bacteria A bajo el criterio del profesional. Pedí hacer la última prueba para demostrar que realmente era la bacteria B y claro, sí era. Sólo faltaban las pruebas confirmatorias, pero nadie quiso hacerlas porque nos habíamos sobrepasado en 15 minutos en el horario de salida. Me demoré tres minutos en ponerme mascarilla, guantes, pechera y realizar las pruebas pendientes. TRES MINUTOS que separan un buen diagnóstico de uno malo, un tratamiento correcto de uno que no lo es y que tiene como consecuencia el devolverle la salud o no a alguien.
Quizás sólo para mi era una niña de 7 años, pero para el resto de mis colegas era nada más que un código de barras terminado en 973.

Debería estar con la conciencia tranquila de que hice lo que creía correcto, pero eso no me quita la pena que siento de vivir en un mundo culiao tan penca.
No soy buena planeando, prefiero volar.

Santo viernes.

Levanté el telefono y no aguanté el llanto al escuchar su voz, ni siquiera podía explicarle qué me pasaba porque ni yo lo sabía.
Tomé la mochila, dos manzanas, una botella de agua y dos yogures.
Llegué a la quinta sin ni un minuto de retraso -¡cómo nunca!- y ahí estabas esperándome en tu bicicleta.
Te abracé y pena ya no sentía, o por lo menos no tanta.
Me contaste lo preocupado que te tenía, que cuando me escuchaste no sabías que hacer y pensaste que me había pasado algo grave: "Se le murió alguien o tiene una enfermedad terrible".
-Estaba volao niqi, no sabía que hacer. Me puse a buscar que te podía regalar para subirte el ánimo y secar unos cogollos en el microondas fue lo único que se me ocurrió- dijiste. Reímos.
Reí y lloré, al mismo tiempo y me limpié de todo el miedo que tenía.
No recuerdo el camino a casa, solo la sensación de seguridad que me inundaba. La seguridad de que nunca se está tan solo después de todo.

Cada vez que deje de creer lo que soy me miraré en el espejo que me regalaste. Ahí siempre seré la más completa.


Hoy no

No pude haber sufrido tanto y por tanto tiempo como para no haber aprendido nada, no voy a quedarme a ver como el miedo construye muros a mi alrededor. Hoy no.

Mi corazón dice que entre tenernos y no tenernos, depende en gran parte de entre decirlo y no decirlo, cabe un mundo entero.