¡Ay!

A menos de dos horas y media de que comience oficialmente mi primer día de clases.
No puedo dormir, y me suena el estomago, tanto que pareciera querer comunicarse conmigo, en fin.

Nunca quiero volver (porque no me quiero levantar temprano, tomar los ramos, ver a la jefe de carrera y un infinito etcétera); pero ahora es distinto, es más no sé... ¿profundo? o real en el sentido de que a pesar de que hace tres años y medio que tengo primeros días de clases nunca me había sentido tan "sola", sí "sola" porque tampoco es tan así... es un pseudo-sola (porque tengo un curso enano-buena-onda con el que no me llevo para nada mal, quizás esta es la instancia en que las relaciones se afiaten un poco más y terminemos ovulando todas al mismo tiempo).

Ay, que terrible es ver tan poco a los que quieres (o saber que va a ser así, porque hasta ahora todo es suposición) pero igual es terrible, sobre todo viniendo de mi: una persona tan de costumbre y del momento.
Aparte la gente ligerito comienza a aburrirse de mi desentendimiento con las muestras de cariño que se supone que uno debería hacer cuando extraña a alguien. ¡Es qué no me salen! quizás porque cuando chica padecí de síndrome de extrañación crónica. Aparte se supone que la gente que te quiere y conoce te acepta tal cual eres y blabla, pero siempre siento que esperan eso de mi... que sí existe, pero no sé nota.
(Ay, estoy pensando otras cosas que podría escribir después)
En fin, solo queda acostumbrarse nuevamente a los horarios y aprovechar los escasos momentitos con cada uno.

Me queda menos para dormir, pero ahora lo haré más tranquila y con ganas.
Vamos con todo, ya que no pienso retroceder ni para echarme vuelo.