Chinoy y Manuel García sonando en vivo de fondo, pero estaba "demasiado lejos" como para sentirme feliz. Sentada en el pasto húmedo, entre las risas, las cervezas, el humo y amnistía internacional, los australianos tratando de hablar español convirtiéndose en "atracción del momento", un tipo hablándome prácticamente en el oído y los gritos de una mina patéticamente autorreferente me tenían demasiado tensa.
Había gente que conocía, otras que no y unas pocas que siento que ya no conozco. Se termino el show, pero comenzaba otro. El peor.
Las cervezas nunca faltan, últimamente la droga tampoco.
Ahí estábamos ¿o estaban?, hablando de cosas que nunca se creyeron realmente, la volá la vida lo místico el libro el país la gente "especial" la política Pilar Sordo Perú Bolivia las vibras el mar los cuicos el karma los animales la raza la navidad los derechos humanos la plata el gato nuevo los vegetarianos vídeos de youtube los mapuches los nazis la publicidad bla bla bla y blá. Me quería ir, la ultima chela dije.
Tres líneas sobre la mesa y una sugerente invitación al baño me hicieron arrancar. "¿Quédate en mi casa?" "No no no anda pa' la mía" "Te puede pasar algo, es super tarde".
No podía fingir más, prefería que me pasara cualquier cosa en el camino que seguir soportándolos, no sé si estaba demasiado volá o que... pero no aguantaba sus temas ni sus vendidas de pomá.
Caminé por Cumming, Llegué a San Martín, en el paradero había un tipo bastante ebrio con cara de cabro chico, tomamos la misma micro, se sentó a 2 asientos de mi, a los 10 minutos mágicamente esta durmiendo en mi hombro, no lo molesté hasta que 45 minutos después me tenía que bajar.
Se perdió, la micro ni siquiera le servía, se bajo conmigo, lo acompañe al paradero para que tomara una micro de vuelta. Eran las 4 de la mañana. Espero haya llegado bien a su casa.-
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